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EN LA MESA DE DIOS HAY LUGAR PARA TODOS

  • Foto del escritor: Centurión Romano
    Centurión Romano
  • 1 ago
  • 3 min de lectura

¿Por qué existe la mesa? ¿Por qué nos sentamos a la mesa unos con otros para comer? No será únicamente por razones materiales o económicas, sino, sobre todo, por razones vitales. Nos sentamos juntos en la comida porque nos alimentamos no solo de dicha comida, sino también unos de otros. Tenemos verdadera necesidad de la presencia, la hospitalidad, la palabra, el cuidado, el afecto de los otros. Alrededor de una mesa nos reconocemos mejor, nos alimentamos mutuamente con un alimento invisible: el de la relación.

Elogio de la sed

JOSÉ TOLENTINO DE MENDONÇA

El título elegido para este texto es parte del lema que, como Comunidad, escogimos para transmitir en las Marchas del Orgullo 2025 en los distintos puntos del país donde nos hicimos presentes: Buenos Aires, Córdoba, Paraná, Santa Fe, Mendoza y Neuquén.


La cuestión del lugar... De tener un lugar, de poder habitarlo en plenitud, sin censurarnos, sin callar todo lo que nos habita, pudiendo expresar aquello que nos atraviesa. Ese lugar que a muchos se les negó en tantos momentos de sus vidas es el que como Centu queremos ser. El espacio donde poder decir: no quiero seguir peleándome conmigo mismo, no quiero alimentar más la grieta que existe entre las distintas dimensiones que me constituyen. Y, de manera particular: necesito que mi orientación sexual, que mi identidad de género vuelvan a abrazarse con mi espiritualidad. En definitiva: quiero abrazarme a mí y hallar una mesa con quienes compartir esta experiencia.


Nos impulsa creer en un Dios para el cual nadie queda afuera, sin peros, sin aduana. Un Dios (parafraseando al papa Francisco en su decir sobre la Iglesia) "hospital de campaña", interesado más en recibir, curar, alimentar, que en prescribir la vida. Un Dios en cuya mesa hay lugar para todos. Incluso para aquellos que lo niegan, que se creen o sienten lejanos o inmerecedores, que están enojados con Él...


Un Dios que siempre espera, que siempre guarda un lugar para nosotros y sirve un plato de comida para cada uno, porque todos somos importantes. Qué elocuente en esta línea la anécdota que Franco Nembrini deja en su libro "El arte de educar":


"Mi pobre madre, cuando el primero de sus

diez hijos dejó la familia, durante meses puso

en la mesa un plato de sopa más y lo

mantenía caliente. Nosotros le decíamos:

"Mamá, se ha ido, se ha ido, déjalo ya. ¡Se ha

ido!", y ella siempre respondía:

"Podría volver esta noche".


Y durante meses siguió preparando el sitio de mi hermano, el primer puesto, el que estaba entre mi padre y el segundo de mis hermanos. Ponía la mesa también para él porque podía volver a casa esa misma noche.


Conviene, quizás, volver en estos días previos a Navidad a aquella hoja del Evangelio que narra cómo José y María casi por dar a luz buscaban un lugar para hospedarse en Belén, pero no había lugar para ellos en el albergue (Lc 2,7). El mismo Dios que nació en un galpón de animales porque nadie pudo hacerle un lugarcito a su madre parturienta es el que nos sirve la mesa y prepara un plato de comida.


Ojalá podamos seguir creciendo en esta capacidad como comunidad, ya que es lo que nos origina y da sentido a nuestro andar.


Que lo podamos hacer con todos aquellos que no han llegado y necesitan de esta mesa, pero también que lo podamos hacer entre nosotros. Muchas veces, el acostumbramiento, el cansancio o algún que otro conflicto pueden lograr que ya no compartamos la mesa con algún miembro de la comunidad. Qué bueno es también poder experimentar la reconciliación. Y, por último, qué bueno es poder sentarnos a la mesa con nosotros mismos, auparnos, aceptarnos.


En parte, creer e intentar vivir algo de todo esto es lo que nos forja comunidad.


Una comunidad en cuya mesa hay lugar para todos.


Imagen elegida para acompañar el lema "Donde hay fe, hay comunidad. En la mesa de Dios hay lugar para todos." durante las Marchas del Oroullo 2025.
Imagen elegida para acompañar el lema "Donde hay fe, hay comunidad. En la mesa de Dios hay lugar para todos." durante las Marchas del Oroullo 2025.

PUENTE | Diciembre 2025

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